El crítico y MW británico Tim Atkin ha nombrado al responsable de viñedo de La Val, Oliver Weiss, “Viticultor del Año” en su último informe 2025 sobre la D.O. Rías Baixas, reconociendo así el trabajo comprometido y transformador que este agrónomo alemán lleva desarrollando en Galicia desde su incorporación a Bodegas La Val.
Nacido en el sur de Alemania hace 57 años, Weiss encontró en Galicia un territorio fértil para desarrollar una trayectoria personal y profesional ligada al respeto por la biodiversidad, la sostenibilidad y el conocimiento técnico aplicado con sensatez y sensibilidad.
“Estoy muy contento. Este reconocimiento llega en un momento excelente de mi vida profesional, y aquí en La Val he encontrado un gran equipo”, declara Weiss, quien agradece también la confianza depositada en él por Iñaki Sanz y Víctor Urrutia: “Me dejan hacer, me han dado su confianza y eso para mí tiene mucho valor”, comenta.
De Kiel a Rías Baixas
Ingeniero agrónomo formado en Kiel, Oliver comenzó su andadura en el mundo rural con una formación profesional en agricultura. “Desde niño quise ser ingeniero agrónomo, como mi abuelo. Él me enseñó con sus propias manos”, recuerda. Tras su paso por granjas y viveros, llegó a Vigo con 29 años y desde entonces ha desarrollado una carrera marcada por la polivalencia y la pasión por las plantas.
Ha trabajado en producción hortícola, dirección de un jardín botánico, arboricultura y viticultura, tanto en Alemania como en España. Especializado en especies ornamentales y amante de las plantas exóticas —consiguió traer el nenúfar gigante Victoria cruziana a Vigo en 2013—, Weiss ha sido también miembro permanente del comité de cata del Consejo Regulador de Rías Baixas desde 2001.
Biodiversidad como filosofía de trabajo
En La Val, Weiss lidera una filosofía de trabajo basada en la biodiversidad, el equilibrio del ecosistema y el cuidado meticuloso del viñedo. Entre las prácticas más destacadas se encuentra la siembra de mezclas florales para atraer polinizadores como las abejas, la instalación de hoteles de insectos y la gestión del suelo mediante rebaños de ovejas, en colaboración con un pastor local.

Ovejas en el viñedo de Vilachán, en O Rosal
“Son aliados naturales contra las plagas”, explica, subrayando la importancia de un ecosistema equilibrado como base para una viticultura más resistente y saludable. En estos momentos, se prepara para la campaña de poda y continúa con su trabajo de recuperación medioambiental en los viñedos La Val.
Vocación, sensibilidad y conocimiento
“Hace falta gente que se ilusione con su trabajo”, afirma Weiss, convencido de que la mejor viticultura nace del conocimiento profundo y el compromiso con el entorno. Su reconocimiento por parte de Tim Atkin —una de las voces más influyentes del vino a nivel mundial—refuerza su trayectoria, al tiempo que sitúa a Bodegas La Val y a Condado do Tea en el foco de la viticultura atlántica más avanzada y con alma.